Merece la pena visitar Burgos, pasear por sus elegantes calles, paseos y zonas verdes, contemplar su catedral gótica Patrimonio de la Humanidad y disfrutar de su gastronomía, cada vez más reconocida a nivel nacional e internacional. Burgos también es conocido por el Museo de la Evolución Humana que se sitúa junto al río Arlanzón y los yacimientos de Atapuerca, a apenas 10 kms de la capital, que cada día nos sorprenden con nuevos hallazgos que permiten descifrar los orígenes de la especie humana.

Se construyó en los siglos XII-XIII por orden de Alfonso VIII y su esposa Leonor Plantagenet (hermana del famoso Ricardo Corazón de Leon) para la orden cisterciense, y fue panteón real y lugar de retiro espiritual de las damas de la nobleza de la época. La abadesa era un miembro de la Casa Real. Fueron muchos los privilegios que obtuvo este monasterio llegando incluso a depender directamente del Papa, de tal forma que la abadesa estaba por encima del propio obispo de Burgos. Arquitectónicamente responde al arte románico pero con fuertes influencias mudéjares.
Cuenta con una visita guiada, que dura aproximadamente 1 hora. En ella te contarán más detalles de la historia y riqueza arquitectónica que alberga entre sus muros.

Declarada Patrimonio de la Humanidad es uno de los mejores exponentes del arte gótico en Europa. Su construcción comenzó en 1221, siguiendo patrones góticos franceses, aunque en siglos posteriores sufrió algunas modificaciones. En la catedral se conservan obras de artistas extraordinarios, destacando el cimborrio de Juan de Colonia, el retablo de Gil de Siloé y la renacentista escalera dorada de Diego de Siloé.
Está situado en el Paseo de la Sierra de Atapuerca, junto al río Arlanzón, en una zona de recreo y esparcimiento para los burgaleses. Diseñado por el arquitecto Juan Navarro Baldeweg, es uno de los museos más visitados en Castilla y León. Se trata de un edificio de amplias dimensiones, de planta rectangular, recubierto en su mayor parte de cristal.

El MEH alberga los restos arqueológicos procedentes de los yacimientos de la Sierra de Atapuerca, constituyendo un referente internacional en relación con el proceso evolutivo del hombre, que a día de hoy sigue siendo un gran enigma por descifrar.
El Castillo de Burgos se encuentra en el cerro de San Miguel elevado 75 m sobre el nivel de la ciudad. Levantado por el conde Diego Rodríguez Porcelos en el año 884, en los tiempos de la Reconquista. Fue edificado en el mismo emplazamiento en el que existieron dos torres defensivas. A lo largo de la historia sirvió de prisión de personajes ilustres como los reyes García de Galicia y Alfonso VI de León. Sirvió también como fábrica de pólvora y más tarde, las tropas napoleónicas lo hicieron estallar por los aires.

Actualmente es un Centro de Interpretación del Castillo de Burgos y un parque de recreo con calles dedicadas a poetas ilustres de la ciudad.
El Arco de Santa María es uno de los monumentos más emblemáticos de Burgos que constituía en la Edad Media una de las antiguas doce puertas de acceso a la ciudad. Este arco comunica el puente de Santa María, sobre el río Arlanzón, con la plaza del Rey San Fernando, donde se erige la catedral.

La puerta fue concebida a manera de gran arco triunfal, como si fuera un retablo labrado en piedra y con un remate almenado a modo de castillete. En el interior del Arco, unas escaleras de origen medievaldan acceso a la sala principal, que ha sido reformada y es utilizada como sala de exposiciones.

Esta sala tiene un bello artesonado mudéjar y distintas curiosidades que nos recuerdan que Burgos fue “Cabeza de Castilla” como: un hueso del Cid Campeador; la medida patrón de la vara castellana; la antigua puerta blindada de acceso al archivo del Arco; el sillón en que se sentaban los legendarios jueces castellanos para administrar justicia; una reproducción de la espada Tizona del Cid, etc.
El Paseo del Espolón es el paseo arbolado y ajardinado más céntrico y popular de Burgos. Fue creado a a finales del siglo XVIII configurándose durante el siglo XIX, Conecta el Arco de Santa María con el Teatro Principal y está considerado como “el salón” de la ciudad.

Los edificios colindantes fueron levantados sobre la antigua muralla medieval y aunque son de diferentes épocas forman un conjunto armónico. Destaca la casa que hace esquina con la plaza del rey San Fernando, obra de Vicente Lampérez; el edificio del Consulado del Mar, diseño del arquitecto Manuel de Eraso; el del Círculo de la Unión; el palacio de la marquesa de Vilueña, conocido como casa de los Gaiteros.