Una ciudad llena de iglesias, en la que destaca por excelencia la Santa Iglesia Catedral. Cierto es, que no es tan grande y no está tan decorada como la de León o la de Burgos, pero tiene un estilo romántico que la hace especial. Pasear por la calle Balborraz es un tanto complicado debido a su gran cuesta, pero su gran variedad de tiendas artesanas hacen que disfrutes de su recorrido por mucha pendiente que tenga. Su solemne y silenciosa Semana Santa está denominada de Interés Turístico Internacional y durante su celebración, Zamora se llena de gente para vivir las procesiones.
Y por si nos parecía poco, esta ciudad castellana en la que el Río Duero se deja notar de una forma especial, cuenta con un pequeño castillo lleno de encanto.
Si estás pensando visitar Zamora, te recomendamos que reserves tu alojamiento con tiempo. Es una ciudad muy concurrida sobretodo por el periodo de Semana Santa.