Frías es considerado uno de los pueblos más bonitos de España, sin embargo desde 1435, a pesar de sus cerca de 300 habitantes, es catalogada como ciudad, “la más pequeña de España”. El marco natural donde está situada, el pico Humión y su estructura medieval, declarada Bien de Interés Cultural en 2005, hacen de esta pequeña ciudad del norte de la provincia de Burgos, un sitio de ensueño.
Una de las notas que más sorprende a los visitantes es el título de ciudad. Una denominación otorgada por Juan II, que casi estuvo a punto de perder, pues Juan II cambió Frías a Fernández de Velasco, por Peñafiel y, este último intentó quitar a la ciudad sus privilegios y fueros. No lo logró, pues el pueblo se sublevó y continuó siendo ciudad. Hoy, este acontecimiento se sigue celebrando con “la Fiesta del Capitán”, que se celebra el 24 de junio.


Su rico conjunto monumental está compuesto por sus calles empinadas y de estructura medieval, su barrio de Judería, las casas colgantes y los restos del recinto amurallado. También destacan sus edificios emblemáticos:
- El Castillo de Frías: está situado en lo alto del cerro y también es conocido como de los Duques de Frías o de los Velascos. Lo que hoy se aprecia de él es el fruto de distintas obras realizadas desde los siglos XII al XVI.

- Iglesia de San Vicente: de arte románico, en su interior pueden apreciarse restos de columnas, pilares y una parte de la bóveda, pues su torre se derrumbó en 1904 y tuvo que ser reconstruida.
- Iglesia de San Vítores: construida en el siglo XIII, de estilo gótico, pero con destellos románicos en sus muros.
- Puente medieval de Fríos: uno de los puentes medievales más admirados y famosos, cuenta con 143 metros de largo y con una altura de 11 metros.

- Convento de San Francisco: de arte gótico, construido en el siglo XIII, de él únicamente se mantiene la nave de crucería y algunos sepulcros.
