Mogarraz es un pueblo situado en la Sierra de Francia, en la provincia de Salamanca. Esta villa es conjunto histórico artístico, aún conserva los oficios tradicionales de la Edad Media y, es una de las pocas juderías conversas al cristianismo. Pero sin duda, lo característico de esta pequeña localidad son los rostros de los lugareños que decoran las fachadas de las casas que habitaron.

La historia oficial de este pueblo se inicia en el siglo XII, momento en el que fue repoblado por los franceses. Hoy, Mogarraz puede presumir de ser uno de los municipios más bonitos de la Sierra de Francia y de conservar un gran patrimonio histórico y cultural.

Sus calles son una muestra de las poblaciones serranas, guarda una arquitectura propia del siglo XVII, pues las casas están compuestas por tres pisos y construidas a base de entramados de piedra y madera. Las fuentes, plazuelas, calles estrellas y pequeños rincones llenan de encanto a la localidad.

Pero sin duda, lo destacado de la villa es la galería de retratos que decoran las casas. Hasta 388 retratos de los antiguos habitantes de las viviendas, que no emigraron en los años 60, están pintados en las fachadas.





