La Plaza Mayor de Valladolid, con la estatua del Conde Ansúrez centrada en la plaza, es el principal punto de encuentro de turistas y vallisoletanos. La Plaza Mayor de Valladolid es una de las más grandes de España. Cerrada y con soportales, ha sido usada como mercado y como escenario de celebraciones populares a lo largo de la historia de Valladolid. A día de hoy, los gremios han sido sustituidos por bares, joyerías, y bancos.

Llamada Plaza Mayor a partir del siglo XIV, ya que anteriormente se llamaba Plaza del Mercado, la Plaza Mayor de reformó a mediados del siglo XVI después del gran incendio. Su estructura ha sido copiada en otras ciudades como Madrid o Salamanca.
Con una excelente ubicación en el centro de Valladolid, el Campo Grande es el parque urbano más grande de la ciudad gracias a sus más de once hectáreas de terreno distribuidas de forma triangular.
El parque, conocido en un primer momento como “Campo de la Verdad”, fue creado a finales del siglo XVIII y desde entonces compone un agradable oasis en el que tanto locales como turistas adoran perderse.
La zona más llamativa del parque son los alrededores del estanque, donde se puede encontrar una pequeña cascada. En el estanque, los más pequeños pueden disfrutar de una experiencia inolvidable gracias al paseo en barca en el que el agradable barquero les contará las historias más fantásticas.

Los habitantes más famosos del Campo Grande son los pavos reales, a los que se puede ver paseando por todos los jardines y caminos mostrando sus brillantes y coloridas plumas.
Localizada junto al Parque Campo Grande, la Academia de Caballería de Valladolid llegó a la ciudad en 1852 al ser trasladada desde Alcalá de Henares.

En un primer momento la academia se instaló en un edificio que fue construido como presidio en 1847. Tras su destrucción debido a un incendio, fue sustituido por el imponente edificio actual, un importante legado de la arquitectura historicista y monumental de las primeras décadas del siglo XX.
El Museo de la Academia de Caballería reúne documentos, armas y otros objetos que pretenden recordar las glorias de la Caballería española. Entre las colecciones se pueden encontrar pinturas, esculturas, armas, trofeos, fotografías y sillas de montar, entre otros muchos objetos.
El museo también incluye una completa biblioteca con más de 12.000 volúmenes creados desde el siglo XVI en adelante.
Es el único pasaje comercial de Valladolid, y uno de los pocos que se construyeron en España. El Pasaje Gutiérrez se inauguró en 1886 por iniciativa del comerciante Eusebio Gutiérrez, siendo el arquitecto Jerónimo Ortiz de Urbina. Comunica las calles Fray Luis de León y Castelar.

La construcción del Pasaje Gutiérrez fue muy rápida – poco más de un año – y en ella se emplearon las tecnologías más modernas de la época, como son las cubiertas de hierro, las tejas de vidrio y la iluminación a gas. El pasaje cuenta con 2 tramos articulados por una rotonda central, donde está la estatua de Mercurio, dios del comercio.
En 1998 fue calificado como Bien de Interés Cultural.
Aunque hablar de la playa de Valladolid pueda parecer una locura debido a que se encuentra a cientos de kilómetros de distancia de la costa, es una realidad debido a que la ciudad cuenta con una excelente playa fluvial bañada por las aguas del Pisuerga.
La Playa de las Moreras es un lugar cada día mejor en el que cada verano numerosos ciudadanos se extienden para aprovechar los rayos de sol y disfrutar del ambiente playero sin moverse de la ciudad.

A la playa no le faltan detalles y comodidades. Cuenta con baños, duchas, aparcamiento, máquinas de gimnasio y, como no podía ser de otro modo, un chiringuito muy agradable.
Construida en el siglo XVI siguiendo los planos de Juan de Herrera, la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción de Valladolid es conocida como “La Inconclusa” debido a que su construcción nunca se vio finalizada. En la Catedral se encuentra enterrado el Conde Ansúrez, considerado el fundador de Valladolid.

El edificio sólo está construido hasta el crucero y en la actualidad también le falta una de las torres, ya que se hundió en 1841.
Una vez en el interior, la catedral presenta un estilo purista y sobrio y los escasos elementos decorativos que posee están compuestos por retablos entre los que destaca el de Juan de Juni, realizado para la Iglesia de Santa María de La Antigua.