El Archivo General de Simancas, conocido con las siglas AGS, es un registro nacional español situado en la localidad de Simancas, provincia de Valladolid. Se encuentra muy próximo a la capital y fue fundado por Carlos I en 1540 en el castillo de Simancas. Es el primer y más antiguo archivo oficial de la Corona de Castilla, y el lugar no fue escogido al azar, se eligió uno fortificado y de fácil defensa. El edificio, construido por Juan de Herrera, conserva todavía gran parte de la documentación.
La evolución del archivo ha estado marcada por la evolución de la Corona de Castilla. Fue el primer archivo oficial de Castilla, y existe como tal desde 1540, más o menos dos siglos después de que la Corona de Aragón tuviese uno. Esta interesante diferencia ha sido estudiada por los historiadores que han seguido el devenir histórico de la institución. El hecho de que se fundase más tarde tiene una parte negativa por el retraso que implica en comparación a otras potencias europeas. Pero también positiva, ya que si se pudo fundar, fue porque el contexto social y político lo permitía, existían unas instituciones bien asentadas y se producían documentos que necesitaban que se conservaran adecuadamente.

Vista actual del Archivo
Uno de los hechos más señalados tuvo lugar en 1588, cuando Felipe II otorgó la Instrucción para el Gobierno del Archivo de Simancas, un documento para entender la gestión de todos los archivos de la península. Los momentos de poder o aislamiento de la corona también se vieron reflejados en la llegada o falta de documentos.
En su interior se desarrollan tareas de conservación y catalogación de los documentos que acoge. Además es un museo donde se puede investigar a partir de sus escritos, que son muy extensos y se organizan en casi treinta secciones.
Son muchos los cambios que el archivo ha sufrido durante más de seis siglos de vida. No solo en su dirección o en el propio edificio, con la restauración de una de sus torres en el siglo XVIII. También en el intercambio de documentos o la paralización del trabajo, como ocurrió durante la Guerra de la Independencia y entrada de los franceses.

Documento conservado desde la Guerra de la Independencia
Pero sin duda, una de las épocas más características para Simancas fue la Guerra Civil Española. No tuvo un impacto negativo sobre el archivo ya que la provincia de Valladolid rápidamente fue incluida en la zona sublevada, por lo que no se perdieron documentos ni hubo combates en el lugar. Durante el franquismo, la institución se conservó sin cambios, sin ningún tipo de purgas documentales. De hecho, durante la década de los 50, coincidiendo con la celebración del IV centenario del fallecimiento de Carlos I de España, se realizó una gran reforma facilitando el acceso al incipiente número de investigadores que querían trabajar en Simancas. Además se construyó una residencia para los investigadores.
En la actualidad, el archivo general de Simancas es un organismo dependiente del Ministerio de Cultura de España. Y en 2017 la Unesco le otorgó la distinción de Patrimonio de la Humanidad en 2017 dentro de la categoría Memoria del mundo.
0