Fundada en 1218 por Alfonso IX el Sabio, es la Universidad más antigua de nuestro país y de todo el mundo hispánico además de ser la tercera más longeva de Europa. Fue creada gracias al rey Alfonso IX y sus ganas de tener estudios superiores en su reino, creando en ese mismo año las “scholas Salamanticae”, inicio de lo que hoy se conoce como Universidad de Salamanca.
Esta Universidad española fue también una de las primeras europeas, junto a París, Oxford y Bolonia. Además es la única que ha mantenido su actividad durante tantos siglos en España. Según el decreto de 1254, los primeros estudios contaban con un maestro de leyes, otro en decretos, dos de decretales, dos de gramática, dos de lógica, dos de física o medicina, un apotecario, uno de órgano, dos conservadores y un bibliotecario.
En 1255, el Papa Alejandro IV publica las bulas pontificias que reconocen la validez universal de los grados otorgados por la Universidad y se le concede el privilegio de tener sello propio. A partir de entonces, tanto la ciudad como la facultad viven una época de prestigio que provoca que Salamanca atraiga una continua confluencia de estudiantes, de ámbito peninsular, europeo e incluso americano.

Fachada de la Universidad de Salamanca en la actualidad.
La Universidad de Salamanca tendrá un momento de expansión sin precedentes con la creación de las primeras universidades americanas que comienzan a fundarse a partir de 1551 siguiendo el ejemplo de la salmantina y utilizando sus cartas fundacionales como modelo. Podemos decir, que más del 70% de las universidades creadas en los siglos XVI y XVII consideran hoy en día a la Universidad de Salamanca su ‘alma mater’.
Esta universidad ha destacado durante toda su historia por la presencia de personajes ilustres. La ciencia y tecnología aquí desarrolladas han protagonizado algunos de los avances más importantes de los últimos siglos. Destaca la figura de Abraham Zacut, quién desarrolló el Almanach Perpetuum, un tratado de astronomía imprescindible para la navegación que hizo posible unir continentes.
El pensamiento avanzado de Francisco de Vitoria ha hecho que se considere a Salamanca la cuna del Derecho Internacional , pero por sus aulas también han pasado otras personas de relieve como Fray Luis de León, Francisco de Salinas o Antonio de Nebrija, creador de la primera gramática del español.
En épocas más recientes, la Universidad ha acogido a grandes pensadores como Miguel de Unamuno, Jacques Delors o Adolfo Suárez que han contribuido a la construcción del orden internacional.
En el Claustro de Doctores figuran jefes de estado de varios países iberoamericanos como Fernando E. Cardoso, Oscar Arias, Ricardo Lagos, Luiz I. Lula da Silva o Tavaré Vázquez Rosas; y premios nobeles como Mario Vargas Llosa, José Saramago, Paul Nurse o Severo Ochoa.

El humanismo, inteligencia y talento cultivado a lo largo de ocho siglos, hace de la Universidad de Salamanca una institución protagonista en el mundo.
