“Todos los viajes tienen destinos secretos sobre los que el viajero nada sabe”. –Martín Buber
Aunque sólo cuenta con algo más de 1.100 habitantes, La Alberca es uno de los municipios más visitados de la Comunidad de Castilla y León, y el primero de España nombrado Monumento Histórico-Artístico en 1940.

Esta pequeña localidad, cuyo nombre emana de “Bereka”, palabra hebrea que significa “Lugar de aguas”, está situada en la provincia de Salamanca, a 60 km de la ciudad y se encuentra integrada dentro de la comarca de la Sierra de Francia.
En lo que respecta a su historia, la población de La Alberca ya estaba asentada antes de la llegada de los romanos. Durante la Edad Media, se produjo una repoblación, a decisión de Alfonso IX. Mucha gente llegó entonces a la localidad, la mayoría procedente de Francia.
Sus estrechas calles y plazas esconden preciosos rincones y diferentes perspectivas, tanto que, un paseo por ellas te desplaza a otro tiempo. La arquitectura popular, levantada a base de piedras y entramados de madera resalta por los juegos de luces y sombras que producen. Además, las calles de esta pequeña localidad cuentan con un gran protagonista, el Marrano de San Antón, cuya escultura representa las tradiciones del lugar.

La plaza es el lugar más destacado del pueblo, fácil de identificar porque en el centro consta de un crucero de piedra y por los edificios que la rodean, de los resaltan sus soportales y balcones. Las ermitas de origen románico, entre las que destacan la de Nuestra Señora de Majadas Viejas, que aguarda una virgen del siglo XII, también románica y la Ermita de San Marcos, que cuenta con unas espectaculares vistas de la Peña de Francia.
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