El parque natural de Arribes del Duero, en la comarca de Los Arribes, es un espacio natural protegido entre las provincias de Salamanca y Zamora, junto a la frontera portuguesa.
El nombre proviene de los vocablos leoneses “arribes, arribas y arribanzos” utilizados para denominar la geomorfología que presentan los ríos Águeda, Duero, Esla, Huebra, Tormes y Uces en este territorio. Que se caracteriza por tener dos zonas bien diferenciadas, una de depresión o de altitud más baja y otra de altitud más elevada, siendo los arribes las pendientes que se sitúan a ambos lados de estos ríos.
En casi toda esta zona protegida, el encajonamiento del curso fluvial del río Duero hace de frontera natural entre España y Portugal, formando los cañones más profundos y extensos de toda la Península Ibérica. El relieve de Los Arribes pertenece al dominio del Zócalo Paleozoico y está formado fundamentalmente por granitos y granodioritas.
Factores como los grandes desniveles de su relieve, el alto caudal del Duero y los muchos ríos que desembocan en él, convierten a este lugar en uno de los de mayor potencial hidroeléctrico de toda la península. Por ello, se han ido construyendo una red de presas y embalses conocidos como Saltos del Duero. Además este peculiar relieve es la principal causa de la existencia de un insólito microclima mediterráneo que ayuda a que haya una gran variedad vegetal y convierte al parque en el lugar ideal para el refugio de fauna salvaje, especialmente aves.
Su situación fronteriza, alejada de los grandes núcleos de población y con pocas infraestructuras, ha dado lugar a un proceso de despoblación aunque también ha permitido la conservación de un amplio patrimonio histórico, cultural y natural. Es más, en los últimos años con la creación del parque natural, han llegado algunas iniciativas inversoras. Esto ha demostrado que es necesario preservar e impulsar su hábitat natural, su patrimonio y sus tradiciones socioculturales, que son los principales motores de su economía.
Dos de los sitios que no se pueden dejar de visitar en esta comarca, son el cañón del río Uce donde se encuentra una de las cascadas más bonitas y espectaculares de toda la Península: el Pozo de los Humos, donde el agua cae desde más de 50 metros. Y la villa de Fermoselle, donde destacan los restos de su recinto amurallado y las portadas románicas de la iglesia de la Asunción.

Imagen del Pozo de los Humos
La Junta de Castilla y León incorporó a Arribes del Duero a su red de parques naturales en 2002. Al igual que el Gobierno portugués que ya había hecho lo mismo con su parte algo antes, en 1998, bajo el nombre de parque natural del Duero Internacional. En 2015 los dos parques fueron declarados reserva de la biosfera transfronteriza por la Unesco bajo la denominación de Meseta Ibérica, junto a otras zonas protegidas de ambos países, destacando el parque natural del Lago de Sanabria y el parque natural de Montesinho en la parte portuguesa.
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