El Museo de la Evolución Humana situado en la ciudad de Burgos no solo es uno de los más visitados de Castilla y León sino también de España. Únicamente en su primer año de vida recibió 279.000 visitantes. Forma parte de la red de museos regionales de la comunidad, junto al museo etnográfico de Zamora, al de arte contemporáneo y al museo de la siderurgia y minería, estos últimos ambos de León.
El MEH, siglas con las que se conoce comúnmente al Museo de la Evolución Humana, fue diseñado por el arquitecto Juan Navarro Baldeweg. La construcción se llevó a cabo en el solar que siglos atrás estaba ocupado por el desaparecido convento de San Pablo, de la orden de los dominicos. El actual edificio destaca por sus amplias dimensiones y su fachada de cristal, en los lados este y oeste tiene una estructura metálica rojiza que constituye uno de sus símbolos. Una de las principales ventajas de usar cristal es que sea muy luminoso por dentro, lo que da una sensación de amplitud y disminuye el gasto energético. El acceso al museo se realiza a través de una rampa desde el Paseo Atapuerca, una amplia zona peatonal con jardines que permite bajar a la ribera del río Arlanzón.

El objetivo del MEH es crear un proyecto vinculado a la necesidad de conservar, inventariar y divulgar los restos arqueológicos procedentes de los yacimientos de Atapuerca. Estableciéndose como un referente internacional en relación con el proceso evolutivo del hombre en todos sus aspectos, ecológicos, biológicos y culturales, de forma cronológica. Cuenta con más de 25 proyecciones de gran formato, proyección circular de 360º, pantallas interactivas y más de 50 fuentes de vídeo. Todos los sistemas están controlados y automatizados, así como sincronizados con efectos especiales.
El interior del museo se distribuye de una forma concreta, se recrea la escenografía de la sierra de Atapuerca. En la primera planta, se encuentra un único espacio expositivo que en el que se encuentra el complejo arqueológico-paleontológico de los yacimientos de la Sierra de Atapuerca. También se expone desde un punto de vista funcional, por qué somos tan iguales al cazador-recolector de hace 9000 años. La planta 0 está dedicada a la teoría de la evolución de Charles Darwin y a la historia de la evolución humana. Se cuenta con diez hiperrealistas reproducciones de antepasados del ser humano, además de una imitación de la popa del HMS Beagle, barco en el que Darwin hizo su famoso viaje de casi 5 años alrededor del mundo. Y por último, en la segunda planta se recrean los tres ecosistemas fundamentales de la evolución humana: la selva, la sabana y la tundra-estepa de la última glaciación.

Reproducción de la popa del HMS Beagle
El museo ha recibido más de 40 premios nacionales e internacionales. Además, fue incluido en la declaración de los yacimientos de Atapuerca como Patrimonio de la Humanidad en 2015. El Museo de la Evolución Humana está incluido en el “Sistema Atapuerca”, que comprende varias visitas fuera del complejo del MEH: Yacimientos de Atapuerca, Centro de Interpretación de Atapuerca y Mina de la Esperanza.
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